Invernadero

Invernadero

Invernadero


Índice
  • Introducción
  • ¿Que es un Invernadero?
  • Historia Invernadero
  • Propósito de un Invernadero
  • Función de un Invernadero
  • Características y partes de un Invernadero
  • Tipos de Invernadero
  • Invernadero plano o tipo parral
  • Invernadero en raspa y amagado
  • Invernadero asimétrico o inacral
  • Invernadero de capilla
  • Invernadero de doble capilla
  • Invernadero túnel o semicilíndrico
  • Invernadero de cristal o tipo venlo
  • Estructura Invernadero
  • Importancia de un Invernadero
  • Ventajas y desventajas invernadero
  • Pautas para mi Invernadero
  • ¿Que Cultivar en Invernadero?
  • Conclusión
  • como citar articulo
  • Comentarios

¿Que es un Invernadero?

Actualmente se desarrolla esta práctica para el cultivo de hortalizas tanto de hojas verdes, como ser acelga; apio; espinaca; lechuga; perejil como brasicáceas como brócoli; coliflor; nabo y rábano. De esta manera, al protegerlos de ciertas variaciones del clima permite una mejor cosecha. En estos casos se incluyen sistemas de control automático de humedad y temperatura, para proporcionar sistemas automáticos de riegos y ventilación.

Aprovecha el efecto producido por la radiación solar que, al atravesar un vidrio u otro material traslúcido, calienta los objetos que hay dentro; estos, a su vez, emiten radiación infrarroja, con una longitud de onda mayor que la solar, por lo cual no pueden atravesar los vidrios a su regreso quedando atrapados y produciendo el calentamiento. Las emisiones del sol hacia la tierra son en onda corta mientras que de la tierra al exterior son en onda larga. La radiación visible puede traspasar el vidrio mientras que una parte de la infrarroja no lo puede hacer.

El cristal o plástico usados para un invernadero trabaja como medio selectivo de la transmisión para diversas frecuencias espectrales, y su efecto es atrapar energía dentro del invernadero, que calienta el ambiente interior. También sirve para evitar la pérdida de calor por convección. Esto puede ser demostrado abriendo una ventana pequeña cerca de la azotea de un invernadero: la temperatura cae considerablemente. Este principio es la base del sistema de enfriamiento automático autoventilación.

Desde la antigüedad se ha aprovechado este efecto en la construcción, no sólo en jardinería. Las ventanas de las casas en países fríos son más grandes que las de los cálidos, y están situadas en los haces exteriores, para que el espesor del muro no produzca sombra. Los miradores acristalados son otro medio de ayudar al calentamiento de los locales.


Historia Invernadero

Los primeros invernaderos de horticultura neerlandeses fueron construidos alrededor de 1850 para el cultivo de uvas. Se descubrió que el cultivo en invernaderos con calefacción y con el más alto nivel de cristal incrementaba el rendimiento. Las plantas crecían más rápidamente cuando se les daba más luz y cuando el entorno cálido era constante. Esto significa que, si no hubiera invernaderos, en los Países Bajos no se podrían explotar plantaciones solamente cultivables en países cálidos.

Las tormentas de 1972 y 1973 fueron la razón de llevar a cabo investigaciones científicas técnicas y sistemáticas en la construcción de invernaderos

En España, debido a las condiciones climáticas de la costa mediterránea, se desarrolló a finales de la década de los 70 una proliferación del cultivo en invernaderos, siendo las provincias de Alicante, Murcia, Almería y Granada las principales áreas de proliferación. 


Propósito de un Invernadero

El propósito general de un invernadero es proporcionar un ambiente controlado para las plantas, que les permite prosperar en condiciones óptimas. Los tipos de plantas que se cultivan, los factores de ubicación y el costo podrían determinar si un invernadero será una opción adecuada. Ciclos de crecimiento de las plantas, la luz del sol las necesidades y requerimientos de suelo determinan qué condiciones mejor nutrir su crecimiento y vitalidad. Estos factores se convierten en más de un problema cuando planea una variedad de diferentes plantas.


Función de un Invernadero

Incluso en el clima más favorable, la calidad del suelo, condiciones climáticas inusuales y errores y amenazas de infestación pueden todavía plantean una amenaza a cuidadas plantas y arbustos. Creación de un ambiente controlado donde temas como agua, calor, luz y el aire pueden ser regulados permite un ambiente estable de crecimiento. Estos factores, así como las necesidades de las plantas se cultivan--debe tenerse en cuenta antes de que comience la construcción de un invernadero.


Características y partes de un Invernadero

Se considera como una estructura con las medidas requeridas y cubiertas con determinado material translúcido o trasparente, que permita tanto el crecimiento óptimo de las plantas, como el acceso a las personas para laborar en el cultivo.

El invernadero debe tener las siguientes características básicas:

1.- Orientación de norte a sur (si es posible).

2.- Áreas de mayor actividad.

3.- Espacio para manejo de insumos, que debe ubicarse separado del movimiento de ventas.

4.- Área de venta al menudeo, un área para este fin, evitando la cercanía a tus cultivos.

5.- Dentro del espacio se debe considerar un área conveniente para tu privacidad.

6.- El área del trafico o paso para contenedores, herramienta y mantenimiento.

7.- Fuera de la área construida, un espacio sombreado para tus clientes.

8.- Área de servicios Administrativos y sanitarios.


Condiciones

Un desequilibrio en las condiciones que involucran agua, calor, humedad y aire puede poner una tensión indebida sobre las plantas. El propósito de un invernadero es proporcionar el equilibrio necesario para un crecimiento óptimo. El grado de calor puede ser regulado por un termostato y evitar el daño que pueden causar las fluctuaciones de calor. Existen condiciones de humedad en el aire y el suelo. El uso de un sistema de riego o un humidificador puede ayudar a regularlos. Circulación de aire necesario puede ser proporcionada por un sistema de ventilación adecuado y dependerá del tipo de plantas que se cultivan.

Consideraciones estructurales

Las necesidades estructurales de un invernadero dependerá de su tamaño, ubicación y tipos de plantas siendo alojados. Materiales para el techo y las paredes son normalmente transparentes para que las plantas pueden luz del sol. Techos y paredes que están hechas de plástico o vidrio proporcionan las mejores condiciones para el calor solar proteger plantas de fuertes temperaturas. Trabajan estos materiales para retener el calor solar, pero control de la temperatura global requerirá un termostato regulado.


Tipos de Invernadero

Elección
Los invernaderos se pueden clasificar de distintas formas, según se atienda a determinadas características de sus elementos constructivos (por su perfil externo, según su fijación o movilidad, por el material de cubierta, según el material de la estructura, etc.).

La elección de un tipo de invernadero está en función de una serie de factores o aspectos técnicos:

Tipo de suelo. Se deben elegir suelos con buen drenaje y de alta calidad aunque con los sistemas modernos de fertirriego es posible utilizar suelos pobres con buen drenaje o sustratos artificiales.

Topografía. Son preferibles lugares con pequeña pendiente orientados de norte a sur.

Vientos. Se tomarán en cuenta la dirección, intensidad y velocidad de los vientos dominantes.

Exigencias bioclimáticas de la especie en cultivo

Características climáticas de la zona o del área geográfica donde vaya a construirse el invernadero
Disponibilidad de mano de obra (factor humano)

Imperativos económicos locales (mercado y comercialización).

Según la conformación estructural, los invernaderos se pueden clasificar en:

Planos o tipo parral.
Tipo raspa y amagado.
Asimétricos.
Capilla (a dos aguas, a un agua)
Doble capilla
Tipo túnel o semicilíndrico.
De cristal o tipo Venlo.

Invernadero plano o tipo parral

Este tipo de invernadero se utiliza en zonas poco lluviosas, aunque no es aconsejable su construcción. La estructura de estos invernaderos se encuentra constituida por dos partes claramente diferenciadas, una estructura vertical y otra horizontal: La estructura vertical está constituida por soportes rígidos que se pueden diferenciar según sean perimetrales (soportes de cerco situados en las bandas y los esquineros) o interiores (pies derechos).

Principales ventajas

Su economía de construcción.
Su gran adaptabilidad a la geometría del terreno. 
Mayor resistencia al viento. 
Aprovecha el agua de lluvia en periodos secos. 
Presenta una gran uniformidad luminosa. 

Desventajas
Poco volumen de aire. 
Mala ventilación. 
La instalación de ventanas cenitales es bastante difícil. 
Demasiada especialización en su construcción y conservación. 
Rápido envejecimiento de la instalación. 
Poco o nada aconsejable en los lugares lluviosos. 
Peligro de hundimiento por las bolsas de agua de lluvia que se forman en la lámina de plástico. 
Peligro de destrucción del plástico y de la instalación por su vulnerabilidad al viento. 
Difícil mecanización y dificultad en las labores de cultivo por el excesivo número de postes, alambre de los vientos, piedras de anclaje, etc. 
Poco estanco al goteo del agua de lluvia y al aire ya que es preciso hacer orificios en el plástico para la unión de las dos mallas con alambre, lo que favorece la proliferación de enfermedades fúngicas. 

Invernadero en raspa y amagado

Su estructura es muy similar al tipo parral pero varía la forma de la cubierta. Se aumenta la altura máxima del invernadero en la cumbrera, que oscila entre 3 y 4,2 m, formando lo que se conoce como raspa. En la parte más baja, conocida como amagado, se unen las mallas de la cubierta al suelo mediante vientos y horquillas de hierro que permite colocar los canalones para el desagüe de las aguas pluviales. La altura del amagado oscila de 2 a 2,8 m, la de las bandas entre 2 y 2,5 m.

La separación entre apoyos y los vientos del amagado es de 2x4 y el ángulo de la cubierta oscila entre 6 y 20º, siendo este último el valor óptimo. La orientación recomendada es en dirección este-oeste.

Ventajas

Su economía. 
Tiene mayor volumen unitario y por tanto una mayor inercia térmica que aumenta la temperatura nocturna con respecto a los invernaderos planos. 
Presenta buena estanqueidad a la lluvia y al aire, lo que disminuye la humedad interior en periodos de lluvia. 
Presenta una mayor superficie libre de obstáculos. 
Permite la instalación de ventilación cenital situada a sotavento, junto a la arista de la cumbrera.

Inconvenientes

Diferencias de luminosidad entre la vertiente sur y la norte del invernadero. 
No aprovecha las aguas pluviales. 
Se dificulta el cambio del plástico de la cubierta. 
Al tener mayor superficie desarrollada se aumentan las pérdidas de calor a través de la cubierta. 

Invernadero asimétrico o inacral

Difiere de los tipo raspa y amagado en el aumento de la superficie en la cara expuesta al sur, con objeto de aumentar su capacidad de captación de la radiación solar. Para ello el invernadero se orienta en sentido este-oeste, paralelo al recorrido aparente del sol.

La inclinación de la cubierta debe ser aquella que permita que la radiación solar incida perpendicularmente sobre la cubierta al mediodía solar durante el solsticio de invierno, época en la que el sol alcanza su punto más bajo. Este ángulo deberá ser próximo a 60º pero ocasiona grandes inconvenientes por la inestabilidad de la estructura a los fuertes vientos. Por ello se han tomado ángulo comprendidos entre los 8 y 11º en la cara sur y entre los 18 y 30º en la cara norte.

La altura máxima de la cumbrera varía entre 3 y 5 m, y su altura mínima de 2,3 a 3 m. La altura de las bandas oscila entre 2,15 y 3 m. La separación de los apoyos interiores suele ser de 2x4 m.

Ventajas
Buen aprovechamiento de la luz en la época invernal. 
Su economía. 
Elevada inercia térmica debido a su gran volumen unitario. 
Es estanco a la lluvia y al aire. 
Buena ventilación debido a su elevada altura. 
Permite la instalación de ventilación cenital a sotavento.

Inconvenientes
No aprovecha el agua de lluvia. 
Se dificulta el cambio del plástico de la cubierta. 
Tiene más pérdidas de calor a través de la cubierta debido a su mayor superficie desarrollada en comparación con el tipo plano. 

Invernadero de capilla

Los invernaderos de capilla simple tienen la techumbre formando uno o dos planos inclinados, según sea a un agua o a dos aguas.

Este tipo de invernadero se utiliza bastante, destacando las siguientes ventajas:

Es de fácil construcción y de fácil conservación. 
Es muy aceptable para la colocación de todo tipo de plástico en la cubierta. 
La ventilación vertical en paredes es muy fácil y se puede hacer de grandes superficies, con mecanización sencilla. También resulta fácil la instalación de ventanas cenitales. 
Tiene grandes facilidades para evacuar el agua de lluvia.· Permite la unión de varias naves en batería. 
La anchura que suele darse a estos invernaderos es de 12 a 16 metros. La altura en cumbrera está comprendida entre 3,25 y 4 metros.

Si la inclinación de los planos de la techumbre es mayor a 25º no ofrecen inconvenientes en la evacuación del agua de lluvia.

La ventilación es por ventanas frontales y laterales. Cuando se trata de estructuras formadas por varias naves unidas la ausencia de ventanas cenitales dificulta la ventilación.

Invernadero de doble capilla

Los invernaderos de doble capilla están formados por dos naves yuxtapuestas. Su ventilación es mejor que en otros tipos de invernadero, debido a la ventilación cenital que tienen en cumbrera de los dos escalones que forma la yuxtaposición de las dos naves; estas aberturas de ventilación suelen permanecer abiertas constantemente y suele ponerse en ellas malla mosquitera. Además también poseen ventilación vertical en las paredes frontales y laterales.

Este tipo de invernadero no está muy extendido debido a que su construcción es más dificultosa y cara que el tipo de invernadero capilla simple a dos aguas.

Invernadero túnel o semicilíndrico

Se caracteriza por la forma de su cubierta y por su estructura totalmente metálica. El empleo de este tipo de invernadero se está extendiendo por su mayor capacidad para el control de los factores climáticos, su gran resistencia a fuertes vientos y su rapidez de instalación al ser estructuras prefabricadas.

Los soportes son de tubos de hierro galvanizado y tienen una separación interior de 5x8 o 3x5 m. La altura máxima de este tipo de invernaderos oscila entre 3,5 y 5 m. En las bandas laterales se adoptan alturas de 2,5 a 4 m. El ancho de estas naves está comprendido entre 6 y 9 m y permiten el adosamiento de varias naves en batería. La ventilación es mediante ventanas cenitales que se abren hacia el exterior del invernadero.

Ventajas

Estructuras con pocos obstáculos en su estructura. 
Buena ventilación. 
Buena estanqueidad a la lluvia y al aire. 
Permite la instalación de ventilación cenital a sotavento y facilita su accionamiento mecanizado. 
Buen reparto de la luminosidad en el interior del invernadero. 
Fácil instalación. 

Inconvenientes
Elevado coste. 
No aprovecha el agua de lluvia. 

Invernadero de cristal o tipo venlo

Este tipo de invernadero, también llamado Venlo, es de estructura metálica prefabricada con cubierta de vidrio y se emplean generalmente en el Norte de Europa.

El techo de este invernadero industrial está formado por paneles de vidrio que descansan sobre los canales de recogida de pluviales y sobre un conjunto de barras transversales. La anchura de cada módulo es de 3,2 m. Desde los canales hasta la cumbrera hay un solo panel de vidrio de una longitud de 1,65 m y anchura que varía desde 0,75 m hasta 1,6 m.

La separación entre columnas en la dirección paralela a las canales es de 3m. En sentido transversal está separadas 3,2 m si hay una línea de columnas debajo de cada canal, o 6,4 m si se construye algún tipo de viga en celosía.

Ventaja

Buena estanqueidad lo que facilita una mejor climatización de los invernaderos. 

Inconvenientes
La abundancia de elementos estructurales implica una menor transmisión de luz. 
Su elevado coste. 
Naves muy pequeñas debido a la complejidad de su estructura. 
Materiales empleados en las estructuras.

La estructura es el armazón del invernadero, constituida por pies derechos, vigas, cabios, correas, etc., que soportan la cubierta, el viento, la lluvia, la nieve, los aparatos que se instalan, sobrecargas de entutorado de plantas, de instalaciones de riego y atomización de agua, etc. Deben limitarse a un mínimo el sombreo y la libertad de movimiento interno.


Estructura Invernadero

Las estructuras de los invernaderos deben reunir las condiciones siguientes:

Deben ser ligeras y resistentes.
De material económico y de fácil conservación.
Susceptibles de poder ser ampliadas.
Que ocupen poca superficie.
Adaptables y modificables a los materiales de cubierta.
Necesidades de luz de las plantas.
Condiciones atmosféricas del lugar.

La estructura del invernadero es uno de los elementos constructivos que mejor se debe estudiar, desde el punto de vista de la solidez y de la economía, a la hora de definirse por un determinado tipo de invernadero. Los materiales más utilizados en la construcción de las estructuras de los invernaderos son madera, hierro, aluminio, alambre galvanizado, plástico, aluminio y hormigón armado.

La madera no sólo es un material natural y fácil de instalar, además queda muy bonito en el jardín. La mejor madera para hacer un invernadero es la teca, la secuoya y especialmente el cedro. Otra de las ventajas es que la madera es muy resistente al paso del tiempo y que aguanta bien los climas adversos.

Pero si hay un material resistente a la lluvia, la nieve, el granizo y todo tipo de precipitaciones, ése es el aluminio. Aunque un invernadero de aluminio no es tan bonito como uno de madera, lo bueno es que ni se oxida ni se pudre. Las desventajas del aluminio es que reacciona con intensidad a los cambios extremos de temperatura y es un material bastante más caro. También existen estructuras prefabricadas de plástico.

En cuanto al material transparente que dejará pasar la luz para hacer crecer las plantas, existen dos básicamente: el vidrio y el plástico. La mejor baza del vidrio es que deja pasar gran cantidad de luz, dura mucho tiempo en buenas condiciones y además es un material estético que queda natural dentro del parterre. Como desventaja podemos señalar el precio y que requiere sólidas estructuras que sostengan su elevado peso.

Mucho más barato es el plástico. Podemos poner paneles de fibra plástica reforzada, de PVC, o bien de polietileno. El vidrio deja pasar gran cantidad de luz, tiene un aspecto bonito, dura mucho tiempo y es resistente, aunque es más caro que los plásticos.

El plástico de fibra reforzada suele comercializarse en hojas grandes. No requiere una estructura muy fuerte que lo sostenga y se adapta con facilidad, aunque no deja pasar tanta luz como los paneles de vidrio. Otra ventaja es que absorbe el calor del sol, creando como nadie el conocido 'efecto invernadero'. También es muy resistente (dura hasta 20 años). Los plásticos más baratos son el PVC y el polietileno. El PVC es el más resistente de los dos. El polietileno apenas dura un par de años y es muy endeble para combatir el mal tiempo, sin embargo la entrada de luz es muy buena.


Importancia de un Invernadero

El hecho de poder sembrar plantas fuera de temporada y en la época de invierno sin temor a que las plantas mueran debido a las bajas temperaturas, es una de las principales ventajas de un invernadero. También nos otorga la capacidad de sembrar plantas poco antes de su época de desarrollo dentro del invernadero (digamos, por ejemplo, sembrar una planta en Febrero, cuando esta normalmente crece en Abril o Mayo) y cuando la temperatura sea propicia para los vegetales entonces retirarlos del invernadero y resembrarlos en el exterior, pudiendo así cosechar más cantidad de un mismo vegetal en los meses en los cuales crece normalmente. También reduce drásticamente el número de plagas que puedan echar a perder las cosechas (sin embargo no reduce el riesgo a cero o nada), protege al cultivo, además, de viento, hierbas, animales y de muchas enfermedades.

Los invernaderos no solo son utilizados para sembrar y cosechar plantas para el consumo humano, sino que también se hacen múltiples experimentos con las plantas para investigar qué tipo de tierra es más propicia para dichas plantas, cada cuánto tiempo hay que regarlas, las enfermedades mismas de las plantas y como tratarlas e incluso para ver si de alguna manera, alguna de esas plantas puede ayudar a combatir algunas enfermedades del ser humano.

También es posible la hibridación de vegetales por medio de ingeniería genética dentro de los invernaderos, y así conseguir vegetales que puedan sobrevivir más fácilmente hasta su maduración, que posean mejor sabor y que sean más nutritivos al tener mayor cantidad de macronutrientes y minerales.

Los invernaderos nos dan un mayor control sobre el ambiente y el crecimiento de las plantas, se puede controlar la temperatura, luz y sombra, riego, aplicación de fertilizantes.

Los invernaderos pueden permitir que ciertos cultivos se cultiven durante todo el año, los invernaderos son cada vez más importante en el suministro de alimentos de los países. Uno de los mayores complejos de efecto invernadero en el mundo se encuentra en Almería, España.


Ventajas y desventajas de los Invernaderos

A pesar de que la implementación de invernaderos representa amplias ventajas sobre la producción a campo abierto, también es cierto que tiene sus inconvenientes, pues no son libres de provocar algún tipo de impacto en el ambiente. Es por ello que es necesario conocer ambos lados de la moneda, 

Intensificación de la producción.

Los invernaderos se consideran elementos de la agricultura intensiva por varias razones, en primer lugar debido a que es posible establecer las condiciones para el buen desarrollo de las plantas, porque existe cierto aislamiento con el exterior; también porque se pueden colocar más plantas por unidad de superficie que en campo abierto; y el último aspecto, también de relevancia, es la posibilidad de utilizar instalaciones de control climático, que mejoran las condiciones del cultivo hasta un punto óptimo.

Aumento de los rendimientos.

Se ha comprobado tras mucho tiempo de estudio que los rendimientos por unidad de superficie de un cultivo se ven aumentados de 2 a 3 veces bajo invernadero pero en suelo comparados con campo abierto, y si se utiliza hidroponía los rendimientos pueden ser varias veces los obtenidos a la intemperie, pudiendo llegar a ser 10 veces superior si se invierte el cuidado necesario.

Menor riesgo de producción.

Si el cambio climático es natural o inducido por el hombre no es caso a tratar aquí, pero si hay que reconocer que afecta a todo por igual, incluyendo la producción de cultivos; y es que al estar los cultivos protegidos por estructuras como lo son los invernaderos minimiza el daño que estos puedan sufrir debido a la aleatoriedad de los fenómenos naturales, que en campo abierto pueden llegar a representar pérdidas totales, tal cual acabamos de ver recientemente en Sinaloa, donde las heladas dañaron un alto porcentaje cultivos.

Uso más eficiente de insumos.

Con técnicas como la fertirrigación y la hidroponía es posible brindarle a las plantas solo los elementos que necesitan durante cada etapa de su desarrollo, por lo que solo se gastan los fertilizantes necesarios minimizando el desperdicio, que al final significa pérdida de dinero. Lo mismo ocurre con el agua, ya que las instalaciones modernas de los sistemas de riego permiten su uso más eficiente, en este sentido hago referencia al riego localizado o de precisión (por goteo, microaspersión y nebulización)

Mayor control de plagas, malezas y enfermedades.

Para que un invernadero facilite el control de plagas, enfermedades y malezas debe haber sido correctamente diseñado y construido, siendo en este sentido donde muchos de ellos fallan pues la hermeticidad del mismo es la clave de un control exitoso. Además, el cultivo en invernaderos facilita la programación de las aplicaciones, siendo que es factible controlar quien tiene acceso al cultivo.

Posibilidad de cultivar todo el año.

Debido a que dentro del invernadero se tiene relativa independencia del medio exterior es posible tener producción en cualquier época del año, sin importar si el invierno es muy frío o el verano propicia altas temperaturas, pues para el primer caso se puede implementar calefacción y para el segundo ventilación y enfriamiento. De esta manera al utilizar invernaderos es factible producir sin interrupciones debidas a las condiciones climáticas.

Obtención de productos fuera de temporada.

Como consecuencia de poder producir todo el año también se tiene la ventaja de obtener productos fuera de temporada, con lo que es posible encontrar mejores mercados de comercialización por la falta de competencia y porque los mercados no se encuentran saturados como ocurre en la temporada de mayor producción. Para esto es necesario conocer los tiempos que se manejan en los cultivos a campo abierto de manera que se comercialicen los productos evitando la alta competencia.

Obtención de productos en regiones con condiciones restrictivas.

Las condiciones medioambientales no siempre son las adecuadas para el establecimiento de cultivos o restringen en gran medida las especies que se pueden cultivar a solo aquellas adaptadas a las condiciones del lugar. De esta manera con la ayuda de invernaderos es factible aprovechar las extensiones de tierra en donde la producción es muy difícil pues el agua se puede aprovechar al máximo y solo se le da a las plantas los elementos necesarios para su desarrollo.

Obtención de productos de alta calidad.

Dentro de un invernadero las plantas no están expuestas al desgaste físico producido por elementos ambientales como lluvias y vientos fuertes, granizadas o alta radiación solar, por lo cual la calidad de los productos obtenidos es mayor, demostrada tanto en su presentación al consumidor final como en su composición interna. Esto permite obtener mayores ganancias al momento de vender nuestros productos, o encontrar mejores mercados pudiendo llegar a exportar si se obtiene una alta calidad.

Mayor comodidad y seguridad para realizar el trabajo.

Dentro de un invernadero no solo las plantas están protegidas, pues los trabajadores también encuentran cobijo de las inclemencias del tiempo, y es que a campo abierto es más factible sufrir por la radiación solar que provoca altas temperaturas, o en cualquier momento puede comenzar a llover y granizar. Dentro del invernadero se pueden cumplir las actividades de cultivo programadas con anterioridad si que el tiempo climático sea un obstáculo para dejarlas para otro día.

Condiciones ideales para investigación.

Si contamos con un invernadero medianamente tecnologizado podemos manipular las condiciones del ambiente según el cultivo lo requiera, pero también podemos hacer modificaciones sometiendo a las plantas a distintas condiciones para investigar y hacer conclusiones sobre que es más favorable para el cultivo o bajo que situaciones se optienen mejores características.

Desventajas

Por esta razón a continuación haremos un análisis de los principales inconvenientes a los que se puede uno enfrentar cuando se decide comenzar una producción en la que se proyecte la construcción de invernaderos. Esto no es con el afán de desanimar proyectos de esta índole, si no todo lo contrario, pues el conocimiento de las posibles debilidades nos permitirá poner mayor atención en ellas para evitar el fracaso de la empresa.

Inversión inicial elevada.

Los invernaderos son estructuras que tienen un costo de construcción relativamente alto, por ello la inversión inicial necesaria es elevada y el principal objetivo del productor debe ser recuperar ese gasto, razón por la cual solo es recomendable utilizarlos para producir cultivos de alto valor económico, como algunas hortalizas y ornamentales, pues económicamente no se justifican para cultivos básicos o con poco valor de comercialización.

Desconocimiento de las estructuras.

Un invernadero debe ser diseñado y construido en función de varios aspectos, entre los que destacan las condiciones medioambientales de la zona y los requerimientos climáticos de el o los cultivos que se quieren producir. De esta manera el hecho de no identificar el tipo de estructura que requiere el proyecto implica más gastos a futuro para reacondicionar los espacios.

Altos costos de producción.

Los gastos de operación en un invernadero son mayores que en campo abierto, lo cual es lógico porque se tienen gastos mucho mayores por el hecho de brindarle al cultivo las condiciones idóneas para su desarrollo. Si en el exterior las temperaturas son bajas el gasto en electricidad y/o gas por concepto de calefacción elevará el costo de producción, de igual manera ocurrirá si se tienen altas temperaturas y se quiere enfriar el ambiente; solo por mencionar algunos ejemplos.

Alto nivel de capacitación.

Dentro de los invernaderos los trabajadores son completamente responsables de las plantas, porque el hecho de poder controlar todas las variables del ambiente significa que cualquier problema presentado hace responsable al hombre inmediatamente. Por esta razón los trabajadores deben ser capacitados constantemente para que puedan estar preparados para cualquier inconveniente que se presente. Esta capacitación implica mayores costos de producción.

Condiciones óptimas para el desarrollo de patógenos.


Uno de los objetivos de los invernaderos es mantener a las plantas en las condiciones óptimas para su desarrollo, esto implica por ende que los patógenos disfrutarán de las mismas ventajas. Es cierto que estás estructuras permiten aislar los cultivos de las plagas y enfermedades encontradas en el exterior, pero si no se implementan las medidas fitosanitarias adecuadas y estos se logran introducir lo más probable es que su desarrollo se vea acelerado y sus efectos sean inmediatos representando pérdidas en la producción.

Dependencia del mercado.

Y por último, pero no por ello menos importante, la comercialización de los cultivos obtenidos en invernaderos requiere tener un mercado seguro con canales de comercialización previamente verificados, pues de nada sirve obtener rendimientos elevados si al final los productos serán vendidos a precios bajos o al mismo costo de los productos de campo abierto. Recordemos que los productos hortícolas como las flores y hortalizas son altamente perecederos, y que mientras más tiempo se mantengan en almacenamiento su precio de venta será menor debido a la disminución de la calidad.


Pautas para mi Invernadero

Luminosidad: la luz solar es fundamental a la hora de cultivar en el interior del invernadero. Debe tener un mínimo de 6 horas de luz al día, tened este parámetro en cuenta para la colocación del invernadero y no lo coloquéis en un lugar con excesiva sombra, si no, os perjudicará vuestro cultivo.

Temperatura: La temperatura ideal para gran variedad de cultivos oscila entre 20º por el día y 7º por la noche. Si en el invernadero la temperatura es más elevada podemos abrir puertas y ventanas para que esta descienda.

Humedad: La mayor parte de las plantas o cultivos necesitan una humedad relativa en el aire de entre 45% a 60%. Es muy importante que la humedad no sea superior porque favorecería la aparición de plagas de insectos y hongos.

Aireación: Como anteriormente ya os hemos mencionado, debemos tener en cuenta, la importancia de las ventanas y las puertas para conseguir descender la temperatura en el interior y conseguir tener una ventilación correcta para las plantas. En las puertas y ventanas podremos instalar telas mosquiteras o telas anti-trips para evitar la entrada de insectos al interior. Si con la apertura de puertas o ventanas no conseguimos que la temperatura baje, podremos instalar ventiladores en el interior para favorecer el descenso de la temperatura. En épocas de mucho frío también podemos instalar un calefactor o bomba de calor en el interior.

Conclusiones

Los invernaderos son una herramienta muy rentable y provechosa en nuestros huertos o jardines. En el invernadero podemos realizar cualquier tipo de cultivo, especialmente aquellos que sean más delicados.

Se utiliza para proteger la germinación y el crecimiento de las semillas. En el huerto realizaremos semilleros y cultivos fuera de su temporada habitual. Con ello conseguiremos más rentabilidad y mejoraremos la calidad del fruto.

También es muy utilizado para elaborar cultivos de flor cortada, con el invernadero podemos programar la fecha en la que queramos su floración.

Finalmente, un invernadero está formado por una estructura metálica o de plástico recubierta por materiales translúcidos para conseguir la máxima luminosidad en el interior. Dentro de este invernadero obtendremos unas condiciones artificiales (microclima) que genera a las plantas una mayor productividad con un mínimo coste y en menos tiempo.

Resguarda a las plantas o cultivos que están en su interior de daños ambientales como heladas, fuertes vientos, granizo, plagas de insectos…

Por tanto podremos cultivar en invernadero en cualquier época del año y serán mucho más productivos.




Para el Lector Interesado






¿Sabías Qué?

Los seres humanos poseemos una curiosidad innata, y está comprobado que, si dejamos de estimularla, el aburrimiento adormecerá nuestra inteligencia.

Para saciar esa curiosidad, creamos contenidos de Educación Ambiental de la más alta calidad, y sólo pedimos que nos ayuden a difundirlos por favor:

Relacionado

medio ambiente 5471757566061069566

Publicar un comentario

Redes Sociales

item